Cómprale al Perú

Tallando la cultura peruana en piedra de Huamanga

La artesana Ayde Allca es heredera de una tradición familiar de más de 40 años: El tallado en piedra de Huamanga.

Redacción:
Fiorela Ventura

9 de diciembre de 2020

Para compartir las vivencias, costumbres e historias, solo hace falta dedicación, creatividad y ganas de aprender. Esto lo sabe muy bien la artesana ayacuchana Ayde Allca Pacotaipe.

Desde muy pequeña, Ayde tuvo la influencia de su abuelo, quien abrió el Taller Artesanal Allcca, dedicado a realizar trabajos en piedra de Huamanga, y lo heredó a su padre Samuel Allcca. Ahora ella y sus hermanos son parte de la tercera generación de esta transmisión artística.

«Gracias a este arte teníamos vestimenta, estudio y alimentación. Hoy mi familia sigue este legado artístico y, de esta manera, con el taller artesanal Allcca buscamos generar nuevos talentos», indica.

Su trabajo es representativo por su materia prima, la piedra de Huamanga, la cual es extraída de la cantera del centro poblado Pujas y de Chacolla, en Ayacucho. En su trabajo expresan los paisajes, la historia, la flora y la fauna de su comunidad campesina. Actualmente realizan productos contemporáneos y utilitarios como cofres, platos, obeliscos, fruteros, nacimientos, suvenires y muchos más.

«Nuestra misión es revalorar el patrimonio cultural de nuestros antepasados, dando a conocer la cultura, las costumbres y las tradiciones ayacuchanas», señala.

Cada año el taller exponía su arte en la feria Ruraq Maki y en el Banco Central de Reserva del Perú  en la ciudad de Lima. Con la llegada de la COVID-19, estos espacios se han visto en la obligación de suspender sus actividades, de igual manera los pedidos con fecha de entrega fueron cancelados, dejando a muchos artesanos sin trabajo y sin el apoyo de las autoridades.

Actualmente, en busca de su reinvención ante esta situación, han realizado nuevas piezas artesanales con temas actuales. En sus redes sociales propagan su arte y con ayuda de Ruraq Maki cuentan con una tienda virtual, abriendo un nuevo canal de ventas.

«Ahora necesitamos la materia prima para seguir difundiendo nuestro arte y, de esta manera, apoyar a los niños y jóvenes que quieran aprender del tallado de piedra», menciona.

Lo poco o mucho que han aprendido gracias a una herencia familiar ha sido siempre con el objetivo de dejar un legado. De nosotros depende que no desaparezca.

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